Ilustración editorial: sala de justicia abierta, silla judicial vacía y cuerdas de control partidista cortadas

El tribunal al que llega el ciudadano

Una persona descubre cuánto vale su ciudadanía cuando necesita reclamar contra alguien poderoso. Puede tratarse de una propiedad, un contrato, una detención o una decisión administrativa. Si antes de presentar el caso debe averiguar quién controla el tribunal, el derecho ya está condicionado. La ley conserva su nombre, pero su aplicación se ha convertido en un recurso de relaciones políticas.

Renny Ottolina planteó en su campaña la necesidad de recuperar la dignidad del Poder Judicial frente a la influencia política. El discurso conservado por La Nueva Enciclopedia une esa preocupación con la seguridad jurídica. No propone únicamente jueces más amables o diligentes: señala una subordinación que altera la relación entre el individuo y el Estado.

La cuota destruye el criterio

El partido que trata un nombramiento judicial como una cuota introduce una deuda antes de que comience el trabajo. Aunque el funcionario sea competente, la expectativa de obediencia afecta la institución. El problema aumenta cuando ascensos, estabilidad y disciplina también pasan por intermediarios políticos. La independencia deja de ser una garantía y se vuelve una hazaña personal que pocos pueden sostener.

No toda sentencia adversa demuestra una instrucción partidista, ni toda relación política prueba un delito. Precisamente por eso hacen falta procedimientos abiertos: requisitos conocidos, decisiones motivadas y revisión efectiva. El ciudadano debe poder examinar el modo de nombrar y remover funcionarios sin quedar obligado a creer en su honor individual o en la palabra de una cúpula.

La crítica también alcanza al adversario del chavismo

El chavismo convirtió el sometimiento institucional en un instrumento de permanencia. Pero una reconstrucción seria debe interrogar también las prácticas anteriores y las expectativas de la oposición. ¿Se pretende liberar la justicia o volver a repartirla? La pregunta no se responde con una fotografía de unidad ni con la promesa de que todos tendrán representación en la nueva distribución.

MVGA rechaza esa idea de equilibrio entre dueños de cuotas. La justicia no necesita que cada maquinaria tenga su juez; necesita que ninguna pueda reclamarlo como propiedad. Una pluralidad de dependencias puede ser presentada como acuerdo democrático y seguir dejando al ciudadano sin un tribunal independiente. La suma de privilegios partidistas no produce igualdad ante la ley.

Independencia con responsabilidad

Proteger al juez de represalias no implica dispensarlo de explicar sus decisiones o responder por faltas. Un sistema sin supervisión puede amparar arbitrariedades propias. La tarea consiste en separar evaluación profesional y castigo político: garantías de defensa, causales precisas y autoridades que tampoco dependan de la conveniencia del gobernante investigado.

La aportación de Renny sigue siendo útil porque coloca la dignidad del ciudadano en el centro. Un país no se reconstruye cuando sus dirigentes anuncian que ahora sí controlarán bien los tribunales. Empieza a reconstruirse cuando pueden perder un caso, aceptar la decisión y continuar gobernando dentro de sus límites. Esa derrota ocasional del poderoso es una victoria cotidiana de la República.

Fuentes y referencias

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